Este hotel, construido en el año 1907 y totalmente restaurado en el 2000, destaca por su estilo y elegancia. Dispone de un total de 65 preciosas habitaciones repartidas en seis plantas. En el amplio hall de entrada del hotel hay una chimenea, un ascensor y un área de recepción abierta las 24 horas del día, y la atmósfera es cálida y acogedora. Para que el huésped se pueda relajar y descansar, hay varias acogedoras salas de estar o una terraza para tomar el sol, desde donde también podrá disfrutar de unas preciosas vistas panorámicas. En cuanto a lo gastronómico, hay un restaurante y un bar, donde, además de un atento y cordial servicio, se le servirán riquísimas especialidades internacionales, así como platos locales y de la región. A disposición de los huéspedes que viajen por motivos de trabajo hay algunas salas de conferencias, que cumplen con los niveles estándar y que son perfectas para celebrar reuniones, talleres y conferencias, y que pueden ser usadas como una sala principal o como salas independientes. A su disposición tendrá una plaza de aparcamiento (abonando cargo adicional).