Un elegante hotel de ciudad que cuenta con 76 habitaciones con baño y una atmósfera típica de una casa solariega. Se encuentra situado a sólo un paso de muchas atracciones turísticas de York. Construido a finales del siglo XIX para el propietario de un molino, el hotel todavía conserva su encanto y carácter. Murales, frescos y una magnífica escalera de roble que conduce a la galería acristalada, son sólo algunos de los magníficos ejemplos de Art Nouveau que alberga este impresionante edificio. Una cena elegante en la atmósfera íntima del restaurante Elmbank es un capricho que no se puede perder. Los menús, para hacer la boca agua, se complementan con una excelente y extensa carta de vinos, todo servido por un personal atento y discreto. Un precioso y restaurado bar ofrece refrescos y snacks a la hora de la comida. También puede disfrutar del café de la mañana y del té de la tarde en la agradable y relajada atmósfera del salón.