Este establecimiento es un refugio contemporáneo único situado junto al parque nacional Cradle Mountain/Lake St. Clair, declarado Patrimonio de la Humanidad. En este espacio, los picos de las viejas montañas y los árboles milenarios se reflejan en el espejo de los lagos y cada estación del año ofrece algo nuevo para disfrutar. Los días pasan llenos de pequeños placeres, por ejemplo, disfrutando de la mejor comida y vino de Tasmania. El hotel tiene 86 alojamientos y dispone de vestíbulo, servicio de cambio de divisas, conexión a Internet, servicio de lavandería y aparcamiento.