Tiene que alojarse en el Caspien hotel para valorar el esfuerzo que el propietario ha hecho para mantener el estilo propio de la decoración oriental. De hecho, la escalera y los pasillos cuentan con multitud de mosaicos tradicionales. En el vestíbulo hay una fuente con pétalos de rosa, y el restaurante "El Medina" sirve platos típicos marroquíes, como "tagines", "cous cous" y muchos más. Las 38 habitaciones están decoradas con diferentes colores y pone a disposición de los clientes los servicios propios de un hotel de 3 estrellas superior. Y por último, pero no menos importante, el hotel se encuentra situado en el corazón de Guelix, a pocos minutos andando de la bulliciosa plaza Jemaa El Fna, punto de inicio de los "zocos" (mercados) durante el día e inmenso restaurante durante la noche, con multitud de puestos donde se sirve todo tipo de comida a precios realmente bajos.