Este encantador hotel fue restaurado en el año 2003 y dispone de un total de 56 habitaciones repartidas en cinco plantas. El interior del edificio fue construido con mucho detalle y cuidado con madera y mármol. La escalera, que data del siglo XVIII, así como las piedras de una antigua iglesia que conforman las paredes de la piscina, demuestran la gran historia con la que cuenta este hotel. Tiene un hall de entrada con ascensor, un vestíbulo y un área de recepción donde se le ofrece caja fuerte. En cuanto al aspecto gastronómico, el hotel pone a disposición de los huéspedes un acogedor bar donde podrá relajarse y tomar tanto ricas bebidas y refrescos como pequeños aperitivos. Si quiere aparcar su vehículo, hay un garaje público a 100 metros del hotel, el cual es de pago.