Este hotel, que data del año 1696, cuenta con un total de 13 habitaciones y un vestíbulo, repartidos en 3 plantas. Está totalmente decorado en estilo tradicional escocés, pero al mismo tiempo cuenta con unas instalaciones modernas que le harán sentirse confortable y relajado. Está todo el año abierto, especialmente en invierno, por su proximidad a las montañas. Disfrute de una cena o una copa en la terraza del hotel que tiene unas vistas increíbles al lago o relájese frente al cálido fuego de la chimenea. Desde el hotel hay unas vistas impresionantes a Ben Lomond, al Lago Lomond y a las montañas del norte. El restaurante les ofrece un exquisito menú con productos locales frescos, imprescindibles para una buena cocina tradicional escocesa. El hotel alberga, además, 2 bares, el Rob Tob y el Clansman. Ambos ofrecen una gran selección de whisky de malta y Ale, que podrán disfrutar cómodamente rodeado del cálido ambiente de las tierras altas.