El hotel ofrece al visitante la experiencia de alojarse en habitaciones excavadas en la montaña, manteniendo una temperatura idónea durante todo el año. Abrió sus puertas en el año 2004 y cuenta con un total de 12 plantas, un edificio principal de 3 plantas, otro de 2, un jardín y una terraza. Además, dispone de una recepción abierta las 24 horas, guardarropa, bar, sala de juegos y un restaurante a la carta climatizado, en el que se sirven especialidades tradicionales de la región (y hay tronas para los niños). También tiene a su disposición una sala de conferencias, conexión a Internet, servicio de alquiler de bicicletas, de habitaciones y un parque infantil.